Una antigua joyería de Barquillo acoge este pequeño local de ACID, cuya decoración conserva elementos del espacio original. El café de especialidad comparte protagonismo con el pan y la pastelería que llegan frescos desde el obrador madrileño de la marca. Una parada íntima para tomar café y probar su bollería.
Una antigua joyería de Barquillo acoge ACID Shop, la sede más íntima del proyecto en esta calle del centro de Madrid. La transformación del espacio conserva el valor de los elementos encontrados y busca un ambiente tranquilo, con una decoración que incorpora el carácter del local original. El café de especialidad sigue siendo el eje de la propuesta, como en las otras cafeterías de la marca.
A su lado aparecen panes y piezas de pastelería que llegan frescos desde ACID Bakehouse, el obrador madrileño de Magdalena. Allí se elaboran croissants, pain au chocolat y dulces de inspiración escandinava mediante fermentación y laminación tradicional. La oferta incluye desayunos y brunch, con posibilidad de tomar algo en el establecimiento. El local admite mascotas y mantiene la conexión entre café y producción propia de panadería.