El Galgo Coffee Studio es la sede pequeña de la marca en Rodríguez Marín. Su propuesta gira alrededor del café de especialidad de Sakona, los desayunos y las meriendas, en un espacio íntimo con mesas exteriores. Los perros son bienvenidos.
Rodríguez Marín fue el primer local de El Galgo y conserva el formato de estudio dedicado al café: pequeño, cercano y pensado para desayunar o hacer una pausa por la tarde. La barra, las mesas del interior y los asientos exteriores acompañan una oferta de tostadas, croissants y dulces.
La marca trabaja con Sakona Coffee Roasters, de Irún, y sitúa la selección del grano en el centro de su propuesta. En esta sede, el café y las meriendas tienen más protagonismo que la cocina y el servicio de vinos desarrollados posteriormente en Pradillo.
El nombre y el logotipo nacieron de Bikila, el galgo de la familia fundadora. Esa relación con los animales también se refleja en la bienvenida a los perros, una política que la marca explica como parte de su idea original.