Tras una fachada de azulejos azules y amarillos, Mosaïk reúne café de especialidad, dulces preparados en el local y mesas para leer o trabajar. En Apodaca, su propuesta incluye talleres, encuentros de lectura y yoga. Los perros son bienvenidos y el espacio también acoge eventos privados.
Mosaïk ocupa un local en Apodaca, 11, entre Justicia y Malasaña. Su concepto toma inspiración parisina y se presenta como un lugar donde tomar café, conversar, leer o trabajar. La fachada de azulejos azules y amarillos da paso a un espacio cálido y de ritmo tranquilo.
El café de especialidad se acompaña con dulces y pasteles elaborados en el propio establecimiento. Las mesas permiten quedarse con un libro o un cuaderno, y el local recibe expresamente a quienes llegan con perros.
La programación incluye encuentros de lectura sin pantallas, presentaciones de libros, talleres de cerámica y sesiones de yoga seguidas de desayuno. También ofrece el espacio para actividades privadas, talleres y charlas. Esa combinación de cafetería y agenda cultural forma parte de su relación con el barrio.