Los rollos de canela y las galletas de inspiración estadounidense definen esta cafetería de Chamberí. Old School Bakehouse combina café de especialidad con pastelería elaborada artesanalmente en el propio local de la calle Olid, una parada para quienes buscan acompañar su taza con dulces de obrador.
En la calle Olid, Old School Bakehouse reúne una cafetería de especialidad y un obrador que elabora sus productos en el mismo local. La pastelería estadounidense marca su personalidad: los rollos de canela y las galletas de estilo neoyorquino son algunas de las piezas que mejor representan el proyecto. Su fundador, Aitor, desarrolló una propuesta centrada tanto en los dulces como en la selección de café.
El café tiene un lugar propio en la carta, con preparaciones que van más allá de acompañar la bollería. La combinación de obrador y cafetería permite una visita de desayuno o merienda alrededor de productos hechos de forma artesanal. El establecimiento también figura en una guía especializada de locales que admiten perros, con identificación expresa de su dirección en Olid, 12.